El contrato fijo-discontinuo vivió una transformación radical con la reforma laboral de 2021. Desde entonces, el número de trabajadores con esta modalidad se ha disparado: solo en 2023, más de un millón de personas en España firmaron bajo este régimen. Y con ese crecimiento ha llegado también una duda recurrente en departamentos de RRHH y asesorías: ¿cómo se gestiona el fichaje de un fijo-discontinuo?

La respuesta no es tan sencilla como parece. Un error en el registro de jornada de estos trabajadores puede derivar en una sanción grave durante una inspección, o en una sentencia desfavorable si el empleado reclama horas no abonadas. En este artículo repasamos todo lo que debes saber.

¿Qué es el contrato fijo-discontinuo y por qué complica el fichaje?

El contrato fijo-discontinuo formaliza una relación laboral estable pero con actividad intermitente. A diferencia de los contratos eventuales, el trabajador mantiene vínculo con la empresa durante sus periodos de inactividad —aunque no percibe salario ni cotiza durante ese tiempo—, y la empresa está obligada a llamarle de nuevo cuando retorne la actividad.

Esta intermitencia es precisamente lo que genera incertidumbre en el control horario:

  • ¿Desde cuándo empieza a contar el registro de jornada: desde el día del llamamiento o desde el primer día de actividad efectiva?
  • ¿Qué ocurre si el trabajador realiza tareas de formación o reuniones en periodos de inactividad?
  • ¿Cómo se documenta el periodo inactivo ante Inspección de Trabajo?

Lo que dice la ley: art. 34.9 ET y el Real Decreto en tramitación

El artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores obliga a todas las empresas a registrar diariamente la jornada de sus empleados, incluyendo los fijos-discontinuos durante sus periodos de actividad. El registro debe recoger el horario concreto de inicio y fin de cada jornada y conservarse durante cuatro años.

Con el Real Decreto de registro de jornada exclusivamente digital —actualmente en tramitación para 2026— este requisito se vuelve aún más exigente: el registro en papel o en hojas Excel no tendrá validez legal. Solo los sistemas digitales auditables, con sello de tiempo, cumplirán con la normativa.

Para los fijos-discontinuos esto tiene una implicación directa: cada nuevo periodo de actividad es, a efectos del registro de jornada, como si el trabajador empezase de cero. La empresa debe asegurarse de que el sistema de fichaje arranca desde el primer día del llamamiento y queda sin actividad registrada durante la inactividad —sin lagunas, sin entradas duplicadas, sin confusiones.

Los errores más frecuentes que detecta la Inspección de Trabajo

Los inspectores conocen bien los puntos débiles del registro en contratos fijos-discontinuos. Estos son los fallos que aparecen con mayor frecuencia en las actuaciones:

  1. Registros continuos sin periodos de baja: la empresa no diferencia correctamente los periodos de actividad e inactividad, y el sistema muestra jornadas durante épocas en que el trabajador no debería haber trabajado.
  2. Llamamiento sin registro desde el primer día: el empleado comienza a trabajar antes de que el sistema de fichaje lo active, dejando los primeros días sin cobertura documental.
  3. Horas informales fuera del sistema: reuniones de coordinación, formaciones o guardias realizadas en periodo de inactividad y no registradas.
  4. Conservación incompleta: el fichero histórico del trabajador no se mantiene con continuidad entre campañas o temporadas.

Cualquiera de estos errores puede derivar en una sanción de entre 751 y 7.500 euros por infracción grave, o incluso en la presunción de jornada completa si el trabajador reclama.

Cómo un software de fichaje resuelve estos problemas

Un sistema de control de presencia digital bien configurado elimina prácticamente todos los riesgos anteriores. La clave está en poder gestionar los estados del empleado de forma precisa: activo, inactivo, en llamamiento.

Con ATR Presencia puedes configurar el calendario laboral de cada empleado de forma individual, de modo que el sistema solo espera fichajes —y solo los computa— durante los periodos de actividad efectiva. Cuando el trabajador recibe el llamamiento, el departamento de RRHH activa su perfil en cuestión de segundos, y desde ese momento el empleado puede fichar desde la app móvil, desde cualquier navegador o mediante un lector RFID si trabaja en un centro físico.

Durante la inactividad, el registro queda en pausa pero el historial permanece íntegro: si un inspector solicita el registro de jornada de un fijo-discontinuo de los últimos cuatro años, el sistema exporta de forma automática un informe con todas las campañas, los días trabajados, el horario de entrada y salida y las incidencias, exactamente en el formato que exige la Inspección de Trabajo.

Geolocalización: un plus para trabajadores fijos-discontinuos en campo

Muchos fijos-discontinuos trabajan fuera de una oficina fija: temporeros agrícolas, personal de hostelería que rota entre establecimientos, técnicos de mantenimiento que se desplazan a distintas instalaciones. En estos casos, el fichaje por geolocalización aporta una capa adicional de seguridad documental.

Cada fichaje queda registrado con la coordenada GPS del momento exacto, lo que permite demostrar no solo cuándo trabajó el empleado, sino dónde. Ante una reclamación judicial o una inspección, este dato puede ser definitivo.

Qué debe tener en cuenta tu gestoría

Si gestionas los contratos y la nómina de empresas con trabajadores fijos-discontinuos, el registro de jornada digital es una pieza fundamental de tu servicio de asesoramiento. Más allá de la obligación legal, te protege de reclamaciones y te permite ofrecer a tus clientes un argumento de valor diferencial: la trazabilidad completa de cada trabajador durante toda su vida laboral en la empresa.

Desde ATR Presencia para partners y gestorías puedes gestionar el fichaje de varios clientes desde un único panel, acceder a los informes en tiempo real y responder con agilidad ante cualquier requerimiento de la Inspección. Y si alguno de tus clientes aún no ha digitalizado su registro, recuerda que ATR Presencia es una solución subvencionable dentro del programa Kit Digital.

En resumen: puntos clave para no cometer errores

  • El registro de jornada de los fijos-discontinuos es obligatorio desde el primer día del llamamiento.
  • El historial debe conservarse durante cuatro años, incluyendo los periodos de inactividad (sin registros, pero con el contrato documentado).
  • El sistema digital debe permitir configurar periodos activos e inactivos por empleado.
  • Los informes exportables con formato adecuado para Inspección de Trabajo son imprescindibles.
  • El Real Decreto de 2026 obligará a usar únicamente sistemas digitales auditables: es el momento de migrar.

Si quieres ver cómo ATR Presencia gestiona el registro de jornada de tus trabajadores fijos-discontinuos —con periodos de actividad configurables, geolocalización e informes listos para Inspección—, puedes calcular tu tarifa sin compromiso o contactar con nosotros para una demostración adaptada a tu empresa.